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jose maria garzon
jose maria garzon negligencia medica
31 mayo, 2017
jose maria garzon

jose maria garzon

            Hola a todos desde el despacho de los abogados José María Garzón y Jesús Garzón,  los que nos seguís en este medio de comunicación como es internet y que tan plagado de blogs nos encontramos en el día de hoy, y entre tantos escogéis éste. No voy a hacer la gracieta de que yo en vuestro  caso creo que estaría viendo uno más agradable y menos ladrillo como podría ser uno de viajes con el fin de planificar las vacaciones de semana santa o de verano o de moda para saber lo que se va a llevar el año que viene.

            Es verdad que el derecho forma parte de nuestra vida diaria y que en la sociedad modera en la que vivimos y en la que nosotros y nuestros hijos desarrollamos nuestro día a día cada vez resulta más útil conocer la norma que va a servirnos para protegernos del hominis lupus que pulula a nuestro alrededor.

            La litigiosidad no sólo ha ido en un crecimiento imparable sino que además hoy no responde a un parámetro determinado. Cualquiera podemos ser demandados o denunciados, basta un deseo de ello en el que tenemos enfrente y no hay más que hablar, tenemos que sentarnos a dar una cantidad de explicaciones ante el Juez por ésto y por lo que no es esto. Por el contenido del pleito y por lo que no es el contenido del mismo. Vamos que te preguntan por cosas que nada tienen que ver con lo que se está ventilando y mientras su señoría o nada dice o está leyendo el periódico, o dictando otra sentencia o mirándose los Autos que no ha tenido tiempo de hacerlo con anterioridad.

            Y os digo esto porque esta semana he tenido el honor y digo honor porque para mí ha sido eso, un honor, defender en una demanda de juicio verbal, que pretendía ejercer el derecho de rectificación, a un medio de comunicación. Para mayor gloria la parte demandante era una asociación de procuradores que pretendían dicho ejercicio porque supuestamente el entrevistado por nuestro cliente había referido a esta asociación y dicha referencia podía lesionar su honor. Honor que ni siquiera acreditó lesionado, ni pudo acreditar el tipo de perjuicio que pudiera surgirle por el mismo. No.

            Además como por cualquier procesalista es sabido, para seguir y acceder a un proceso de rectificación había que cumplir una serie de requisitos que son numerus clausus y que se tienen que cumplir todos. Basta que uno solo no se de para que el derecho de rectificación no proceda.

            Pues bien en el caso que nos ocupa se pretendía incluir un texto que contenía expresiones que podían dar lugar a responsabilidades civiles o penales del medio por lo que no procedía su inclusión. En el texto que se pretendía rectificar no se aludía a la asociación de referencia. No se acreditaba el perjuicio o sólo se trataba de la plasmación de opiniones, no de hechos lo que impedía igualmente la publicación.

            Obviamente como podéis observar, un gran número de profesionales que ejercen hoy en día tanto la procura como la abogacía dejan a la improvisación en el acto de la vista oral muchas de las cuestiones que para el resto nos tienen que servir como ventaja competitiva.

            Tengo por último que daros las gracias por tantos y tantos correos que recibimos complementando las informaciones que por este canal estamos aportando y por las sugerencias tanto de contenido como de sistemática que sobre el blog nos aportáis. Eso sí pediros nuevamente paciencia porque son muchos los temas que nos proponéis y necesitaremos algo de tiempo en poder atender todas vuestras peticiones. Queremos que entendáis que no es posible acaparar todos los temas de golpe. Ello requiere tiempo y dedicación. No se trata de tratar siquiera someramente los temas, nuestra intención es profundizar en el conocimiento tanto desde el perfil doctrinal como desde el del ejercicio profesional.

            Es mejor para todos que vayamos desmenuzando en profundidad los temas que ir sacando varios sin que los toquemos en profundidad. Ya os decimos que no se trata de rellenar hojas sino que el contenido os suponga la respuesta a vuestras preguntas.

            Por último cabe decir que la tesis  doctoral que me sirvió para obtener el título de doctorado en derecho va a a ser publicada por la editorial Wolters Kluver, antes la Ley, y de la que os daremos puntual información, cuya denominación va a ser la prueba del ADN en el procedimiento penal.

            Para el desarrollo de dicho trabajo no me cansaré daré las gracias al capitán de la Guardia Civil, de la comandancia de Madrid-Tres Cantos J.A. Rubio y del Inspector JA. P quienes todo me enseñaron sobre la prueba de ADN en la investigación de crímenes execrables, fundamentalmente homicidios y que desde la primera vez que fue aportada en el proceso penal español por este letrado en el Caso Alcasser tanto ha avanzado, así como el funcionamiento de las bases de datos de ADN cuya revolución tuvo su punto álgido en el cruel asesinato de Sonia Carabantes, que de haber sido podido relacionarla con la muerte de  Rocío Whanninkov sin duda podría haberse evitado.

            Aquella revolución legal que llevó a la creación de bases conjuntas de ADN para todas las policías fue no sólo garantía de un proceso que evitara la comisión de más delitos similares sino el pilar de diversas disposiciones legislativas que nos adentraban en un control más exhaustivo de la prueba de ADN y su extensión frente a delincuentes ya condenados y la obligación de inclusión de sus “carnets biológicos” en la base datos así como la prevención de que nadie pueda negarse a tener que aportar una muestra biológica para poder comprobar y contrastar su ADN con el que pudiera obrar en un proceso con el que se le relacione. Este trabajo ha sido el fruto de muchas horas robadas tanto al sueño como a la familia por lo que me siento doblemente orgulloso de él, gracias además a todos los que me habéis animado en seguir esa línea.

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