LOS DELITOS DE PORNOGRAFIA INFANTIL

Ratificacion de denuncia por Jose Maria Garzon
7 diciembre, 2016
jose maria garzon
jose maria garzon abogado
22 diciembre, 2016

LOS DELITOS DE PORNOGRAFIA INFANTIL por Jose Maria Garzon.

 

EEUU fue pionero en abordar desde el punto de vista penal la pornografía infantil a finales de los setenta con la promulgación una Ley contra la explotación sexual de menores. Era la primera vez que en un país del mundo se tipificaba como delito la distribución de pornografía infantil.

 

Aunque es cierto lo anterior, existía en la ley un adjetivo que calificaba como delito no toda la distribución de pornografía infantil sino sólo aquella que se hacía con obscenidad. Dicha obscenidad era el cajón de sastre para que la mayoría de los delitos quedaran impunes.

 

En España, como casi siempre, nuestros legisladores tardaron mucho en incorporar dicho delito a nuestro sistema jurídico. Ni siquiera en el código penal de mil novecientos noventa y cinco fue recogido. En él solo se castigaba la intervención de éstos en películas y demás material pornográfico.Un grupo muy numeroso de voces de la doctrina y en concreto el despacho de abogados de Jose Maria Garzon, empezó a reclamar una modificación legislativa que incluyera dicho delito, teniendo en cuenta el auge exponencial que estaba adquiriendo internet. Finalmente dicha modificación del código penal llegó en mil novecientos noventa y nueve y desde entonces no ha parado de sufrir una intención expansiva por parte de todos los operadores encargados de la cuestión.

 

Toda la evolución normativa ha ido siguiendo un iter muy determinado: se comienza puniendo la elaboración de material de pornografía infantil; posteriormente, en mil novecientos noventa y nueve se dirigen todos los esfuerzos hacia la distribución del mismo; finalmente, y en el año dos mil tres se castiga la simple tenencia de dicho material aún cuando sea para el autodisfrute. Recientemente llegamos a la reforma de dos mil diez en el que se aumenta el nivel de protección de los menores, que resultan siempre el eslabón más débil de la cadena. En este tipo de conductas para con los menores se daña muy gravemente la evolución de la personalidad no sólo la indemnidad sexual. La última modificación legislativa lo ha sido en el dos mil quince. En ella el legislador en un exceso de celo pena la tenencia de pornografía infantil virtual, es decir que lo que contiene dicho material no son imágenes de niños reales con cierta similitud a lo que aparecen en los comics. Frente a esta punición se han alzado voces muy críticas discutiendo sobre el bien jurídico protegido que no es otro que la dignidad y la libertad de los sujetos que han sido grabados, lo que no sucede con las caricaturas o representaciones que mencionamos. Pero la reforma no queda ahí sino que va más allá introduciendo un nuevo delito de pornografía infantil aparente, puniendo el material que represente a alguien que parezca ser menor participando en una escena sexual.

 

Queda claro, pues, la intención del legislador: Actúa contundentemente y con la intención de reducir el número de estos execrables delitos actúa contra el final del círculo, con un objetivo claro cuantos menos consumidores haya, menos productores habrá y con ello mucho menos tráfico. O dicho para que lo entienda el común de los mortales: sin demanda no hay mercado”. Obviamente nuestro sistema normativo no ha ido huero de sustento internacional, sino que han sido muchos los instrumentos normativos comunitarios e internacionales que han acompasado nuestra legislación. Como vemos existe una preocupación muy notoria en nuestra sociedad y concretamente por el despacho de Jose Maria Garzon por el tratamiento que hace la misma de los menores y las desviaciones de conducta que tanto daño hacen a nuestros menores.

 

Existen brigadas de investigación tecnológica en cada uno de nuestros cuerpos policiales, la Policía Nacional, la Guardia Civil, los Mossos de Esquadra, la Ertxaintxa e incluso la Policía Canaria. Asistimos impertérritos con una frecuencia más que la deseable a la publicación de noticias de desarticulación de redes de pedófilos que se encuentran insertos en nuestra sociedad y de los que de verdad pasan absolutamente desapercibidos.

 

Redes todas ellas que se nutren fundamentalmente de los menores en países muy pobres en los que es muy difícil el control de estas redes y que con dinero pueden comprar casi cualquier cosa. Es una responsabilidad de nuestra sociedad la de limitar al máximo dichas conductas poniendo filtros eficaces que, como decíamos anteriormente, desaconsejen su consumo, bien por miedo a la pena, bien por imposibilidad real de ejecutarlos, porque carentes de compradores los productores de dicho material, generalmente potentes mafias internacionales, no tendrán salida de sus productos e inevitablemente acabarán cambiando de actividad criminal. Está claro que para conseguir dichos fines hay que dotar a nuestros Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado de herramientas eficaces. Sabemos que dichas herramientas son caras y que se quedan rápidamente obsoletas pero el fin en este caso justifica sin duda la continua inversión. También sería trascendente dotar a los jueces de una especialización en esta materia y crear una comisión con los grandes operadores en internet, la mayoría dueños de las grandes redes sociales.

 

Por último con respecto al sujeto aplicar la máxima del aforismo odia el delito pero compadece al delincuente. La tipología de este tipo de delincuente es muy particular y lo que requiere sin duda, si creemos firmemente en el carácter resocializador de la pena, es acometer con él una serie de programas educativos que le alcancen el valor final de sus actos y las graves lesiones permanentes que en los niños que han sufrido esta lacra quedan de por vida. Ayudarles a comprenderlo es hacer una sociedad mejor que es nuestro fin. Jose Maria Garzon.

 

Jose Maria Garzon.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *