Jose Maria Garzon analiza la responsabilidad medica segunda parte

jose maria garzon
Jose Maria Garzon comenta la responsabilidad medica
8 mayo, 2017
jose maria garzon
jose maria garzon negligencia medica
31 mayo, 2017
jose maria garzon

jose maria garzon

En la anterior entrada de nuestro blog del despacho del abogado don Jose Maria Garzon Flores hablábamos sobre la responsabilidad en la prestación de los servicios sanitarios por los profesionales de la medicina.

 

Ya advertía Jose Maria Garzon que la responsabilidad puede nacer por dos vías diferentes la acción o por el contrario por omisión en caso de estar obligado a realizar una determinada conducta.

 

Así podríamos hablar de una omisión pura como en el casos de las profesiones médicas establece el art. 196 de nuestro Código Penal que es el que castiga la omisión de la obligación de prestar asistencia sanitaria.

 

Otros delitos sin embargo son los que, siguiendo a gran parte de la doctrina determina en la producción de un determinado resultado. En ellos no se establece en nuestra legislación penal una determinada forma de comisión por lo que también pueden ser cometidos por omisión, siempre que para ello cumplan unos determinados preceptos. Es lo que la doctrina llama comisión por omisión.

 

Parecería a ojos de cualquier lego que cualquier comisión por omisión sería suficiente para poder entender cumplimentado el tipo penal, pero esto no es así con los delitos que derivan de la actividad de la medicina. En el citado caso no basta con comprobar que el profesional que tenía que haber actuado no lo ha hecho y que por ende se ha producido un resultado. El abogado Garzón nos advierte que cuando se trata de delitos de resultado hay que determinar la responsabilidad de ésta a quien omite.

 

Además, la no evitación del resultado representa asímismo a su causación activa. Veamos que significa ésto en este caso: el profesional de la medicina al infringir una obligación de actuar de una forma concreta, lo que se conoce en términos doctrinales como posición de garantía, se coloca en una posición singular que le cualifica como obligado a evitar la producción de un peculiar resultado. La omisión debe generar un determinado riesgo o contribuir a provocar un determinado resultado que sea penalmente relevante.

 

José María Garzón advierte que la exigencia a la que estamos haciendo referencia lo es una vez que pueda determinarse de forma fehaciente que la acción que debería haberse llevado a cabo hubiera sin duda dado como resultado una disminución del riesgo de lesión del bien jurídico protegido.

 

Desde Garzón Abogados cuando asistimos en el despacho a las víctimas de una mala praxis profesional médica o a los familiares de ésta, bien porque haya fallecido o porque su estado de salud le impida ocuparse ella personalmente de tal reclamación y sean los familiares los que se subroguen en dicha posición, no anulando pa personalidad y decisiones de ésta si puede adoptarlas, pero en la práctica escuchando y trabajando junto con el abogado la reclamación para someterla al criterio final de la víctima, advertimos muy vehementemente dada la dificultad e importancia de dicho dato en el ámbito de la medicina que lo relevante es la comprobación de que aquella omisión a la que estamos haciendo referencia, en derecho obtiene un valor que no es otro que la comprobación de la ausencia del deber de vigilancia y evitación del peligro al que estaba obligado el garante.

 

En Garzón Abogados nos gusta hacer el señalamiento de alguna sentencia que sirve como antecedente jurisprudencial al tema que estamos tratando como la famosa sentencia de 1990 de nuestro Tribunal Supremo en la que un médico es condenado como autor de un homicidio imprudente en comisión por omisión cuando tras una visita domiciliaria constata un infarto de miocardio en un paciente y su actividad se limitó a recomendar su transporte en ambulancia, pero se fue del domicilio sin medicar al lesionado ni realizó ningún tipo de actividad terapéutica. El Tribunal se pregunta ¿el fatal desenlace hubiera sido diferente de haber puesto un poco más de celo profesional el médico? Creo que la respuesta de cualquiera es: sin duda.

 

Por último el abogado Jose Maria Garzon nos recuerda una máxima de nuestros tribunales en cuanto a la responsabilidad médica sanitaria y es que para que podamos imputar objetivamente un resultado a un determinado profesional no es necesario que éste lo cause directamente, de manera física, material o realmente, basta que éste no haya puesto todos los medios para prevenirlo ya que la función social y jurídica que cumple este determinado profesional es con el fin de evitar todo aquello que sea evitable y que cause un menoscabo en la salud de los pacientes que pasan por sus manos.

 

Desde el despacho del abogado José María Garzón Flores queremos volver a insistirles como lo hemos hecho con ocasión de otros muchos artículos que hemos venido escribiendo sobre este tema que el mayor apoyo nos lo va a dar el perito médico, quien con su saber científico va a saber guiar nuestras reclamaciones por la senda correcta, marcando la falta de praxis de su compañero. (seguirá)

 

jose maria garzon.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *