jose maria garzon negligencia medica

jose maria garzon
Jose Maria Garzon analiza la responsabilidad medica segunda parte
15 mayo, 2017
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Nuevamente desde el despacho del abogado Jose Maria Garzon os tenemos que dar las gracias pos seguirnos con tanto interés. A menudo observamos como recibimos cantidad de consultas en nuestro correo que a veces nos resulta muy difícil por el tiempo contestar a todas, si bien como veís, en la medida de nuestras posibilidades y así como el tiempo nos va permitiendo recibís puntual contestación a vuestras dudas.

 

Una de las cuestiones que hemos intentado desde el despacho del abogado Jose Maria Garzon desde el principio en este devenir de artículos ha sido comentaros algunos de los casos que nos han encomendado. Vemos además como desde la profesión dicho interactuar nos ha resultado muy provechoso a la hora de poder contrastar opiniones y enriquecer nuestras acciones judiciales con los comentarios que muchos de nuestros compañeros nos han aportado a lo largo de nuestro ejercicio profesional.

 

Así mismo, desde el despacho del abogado Jose Maria Garzon  queremos agradecer que igualmente nuestros compañeros agradezcan nuestras aportaciones a los comentarios que sus sugerencias o requerimientos de información nos trasladan, sin duda el enriquecimiento profesional es mutuo y salvo excepciones hemos podido comprobar como esta profesión está llena de compañeros que enriquecen y dignifican no solo desde el punto de vista profesional sino también desde el humano la profesión y las relaciones sociales, vaya para ellos nuestro agradecimiento y gratitud.

 

En esta nueva entrada en el blog del el despacho del abogado Jose Maria Garzon nos gustaría comentaros un asunto, que salvando los nombres, por respeto al secreto profesional queríamos haceros partícipes. Recientemente nos han sometido a nuestra consideración un asunto en el que una paciente, Dª X,  estaba afectada de una polineuropatia en extremidades inferiores, dolorosa, tratada con analgésicos, antineuríticos, etc., sin resultados favorables y sin un diagnostico claro, habiéndole realizado dos TAC sin que se observaran en la misma evidentes lesiones y con buena tolerancia previa a la sedación. Vamos a advertiros que la mención a la sedación no es por otra causa porque, como veréis más adelante se le prescribe por parte de su neuróloga la realización de una prueba de RNM y, dado que esta paciente sufre vértigos y claustrofobia, va a ser aconsejable su sedación, que no anestesia.

No tenia otros antecedentes patológicos relevantes, especialmente de tipo cardiovascular.

Por ello, la neuróloga que atiende a la paciente indica la realización de una Resonancia Nuclear Magnética (RNM) de varias zonas de columna y EEII. Para realizar esa exploración ingresa el día 17/04/2017 en un hospital de la capital.

 

Se nos advierte al despacho del abogado Jose Maria Garzon Flores que al ingreso se le coloca vía intravenosa heparinizada. El día 18/04 la paciente señala que el Rivotril que le han administrado no le ha producido sueño y sin embargo aprecia que “tiene las piernas como adormecidas” (enfermera uno). Se extrae sangre para analítica básica. Es vista por  la neuróloga Dra. Y Sin que conste resultado de la exploración.

El día 19/04, las observaciones de la enfermera (enfermera 2), señalan: buenas constantes. Se extrae sangre para LB (Laboratorio). A las 13.00 horas, se indica:” paciente tranquila y adecuada. Refiere ánimo bajo reactivo a la evolución de su problema médico, aunque se encuentra esperanzada y animada. No presenta ideas de muerte ni planificación autolítica. Buen apoyo familiar, está acompañada de manera permanente por familia. Buen control de la ansiedad aunque en ocasiones reconoce mostrarse disfórica. Mal descanso nocturno debido a las disestesias en EEII”.

En esos momento la paciente estaba siendo medicada con Gabapentina, además del Rivotril ya indicado, y “de acuerdo con la neuróloga complementamos  Quetiapina 25 mg. 1 comp”. Todo ello ocurre según cuadrante a las 22 horas (Carlos Gonzalez Navajas)

Además nos consta al el despacho del abogado Jose Maria Garzon que según el “planning actividades enfermería”  a la paciente se le administra Rivotril 0,5 mg. intravenoso a las 21:00 horas del dia 17, como ya hemos señalado. Gabapentina oral 100 mg. a las 23:00 horas y la misma medicación y dosis el dia 18/04.

El dia 19/04, a las 18:30 horas es revisada por un miembro del equipo de Anestesia (Dr. tres). A las 20:30 horas es reevaluada por el Dr. tres. Minutos mas tarde se baja a la paciente a la sala de RNM para realizar la prueba ya indicada.

La paciente firmó el Consentimiento Informado tanto para la RNM como para  la ” RNM de larga duración cinco regiones con sedación”  que le pretendían practicar.

La paciente fue sometida a una “sedación profunda que conlleva la pérdida de  consciencia pero conservando la respiración autónoma y los reflejos de protección”.

En ese consentimiento informado se advierte de “los posibles riesgos de la sedación, complicaciones anestésicas incluso la muerte”. También en ese documento se señala el tener en cuenta la edad del paciente y las medicaciones actuales”, y se especifica que: ”De cualquier forma si ocurriera una complicación debe saber que todos los medios de este Centro están disponibles para intentar solucionarla..”. NO se citan riesgos personalizados.

Documentalmente está señalado al el despacho del abogado Jose Maria Garzon que la sedación se realizó, según informe por el equipo responsable proporcionado, mediante infusión intravenosa de Atropina (0,5 mg), Midazolam (2 mg.) y Propofol, en dosis de……, y gafas nasales para O2.

No se indica el tipo de monitorización y control de constantes realizados, solo se dice “ monitorización habitual”, sin definirla.

Se expresan en el escrito/informe de los Drs. Tres y cuatro (20/04/17), tanto el realizado a ordenador como el manuscrito, los hechos ocurridos, de forma sucinta, y que a continuación indicaremos, con algunas diferencias significativas entre ambos escritos.

Se dice que” pasados los 50 minutos (en otro señala mas de 60), se produce bradicardia extrema; se interrumpe el proceso iniciándose maniobras de reanimación avanzada (¿?) durante mas de 40 minutos. Se avisa al S. de Medicina Interna que colabora y confirma la parada (cardiaca) y el fallecimiento de Dª. X. En ambos escritos se indica que la paciente NO tenia antecedentes de patología cardiovascular y ECG. Normal.

En ninguno de los dos escritos se indica y así lo observa el despacho del abogado José María y Jesús Garzón Flores que la dosis administrada de Atropina y Midazolám, aunque si en la “grafica informe de anestesia” del 18/04 firmada por el Dr. Pintado. Si se indica la dosis de Propofiol administrada, si bien en el escrito a ordenador figura como 20 cc./hora, mientras que en el manuscrito se señala como 20 mg/hora. Sin conocer la concentración del fármaco (puede ser al 0,5, al 1 o al 2%), puesto que no la indican, no es fácil señalar la posible diferencia de dosificación, si la hubo, en base a valorarla en c.c (centímetros cúbicos o mililitros de la solución de Propofol) o en miligramos, lo cual es importante aclararlo.

A pesar de que se indica una “monitorización  habitual”, en la grafica antes citada sólo aparece señalada la frecuencia cardiaca, pero , Ni la presión arterial, Ni la saturación sanguínea de O2, que, como luego veremos debían haberse controlado.

También detecta el despacho del abogado José María y Jesús Garzón Flores en esa gráfica que la suspensión de la prueba se hizo bastante después de que se iniciase una clara disminución de la frecuencia cardiaca, habiendo comenzado la prueba con una frecuencia de pulso de 80 p.p.m. (pulsaciones por minuto) pero que disminuyó a 60 p. p.m., aproximadamente a los 30 minutos y, a los pocos minutos se evidencia una disminución brusca y rápida, hasta las 20 p.p.m., momento en que finaliza la gráfica, lo que debe coincidir con la supresión de la prueba. Es decir a pesar de la disminución de la frecuencia cardiaca (pulso) se esperó hasta una disminución muy severa (bradicardia extrema) para suspender la prueba.

 

Ante los citados antecedentes se nos somete a nuestra consideración si pudiera existir un delito de homicidio por imprudencia dimanante de una actuación médica negligente, si existe una responsabilidad civil por la misma causa y su continuación lo habría de ser en un foro civil siguiendo la correspondiente demanda o por el contrario si la actividad médica es correcta y ajustada a derecho.

 

Y todo lo anterior se analiza en el despacho del abogado Jose Maria Garzon, con el objetivo de dar triste consuelo a aquella familia que ha asistido atónita e impotente a la probable imprudencia médica que ha finalizado con el fallecimiento de su familiar.

 

Ante esta situación el profesional de la abogacía se ve abocado a utilizar los servicios de un perito médico que pueda valorar el comportamiento de su compañero. Como sabréis aquellos que os dedicáis a esta noble labor de la abogacía aquello no resulta una cuestión sencilla pues la profesión de la medicina se prodiga por ser muy corporativista y faltar aquellos profesionales que sean capaces desde una posición neutral enjuiciar comportamientos de compañeros.

 

Por eso en el despacho del abogado Jose Maria Garzon Flores siempre insistimos en trabajar con los mejores profesionales, profesionales que gocen de un halo de seriedad e imparcialidad y que estén acostumbrados a lidiar en el difícil coso de los juzgados. No consiste en solicitar un informe que de la razón a lo que piden tus clientes sino que analice de manera profesional y autónoma si existe o no caso, pues en caso contrario cada vez que acudamos a los juzgados verán la debilidad de nuestras posiciones jurídicas y en el futuro aún siendo muy claras tenderán a denegar nuestras peticiones.

 

No sabemos desde el el despacho del abogado Jose Maria Garzon cuál será el resultado del caso que os acabamos de exponer, pero lo que sí podemos asegurar a nuestros clientes que en función del criterio profesional del médico que realice la pericial correspondiente tendrá el mejor asesoramiento posible, desde la honestidad y el rigor y en función de esto se seguirán los procesos judiciales que en conjunto decidamos médico, abogado y familia, con conocimiento de todas las posibles implicaciones y derivadas, lo que sin duda será acogido con agradecimiento por el cliente. Y si no existe caso, no habrá que pintarlo.

 

jose maria garzon

1 Comment

  1. Ana Fideu Alonso dice:

    Una investigación muy intetesante.Enhorabuena pir vuestro trabajo y profesionalidad

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